El arte de como vivir tu sexualidad

sexualidad

No importa que tengas 20 o 60 años para hacer lo que realmente te pide el cuerpo siempre dentro de unas limitaciones y siendo consciente de hasta donde puedes llegar. Hoy en Psicosocialart vamos a hablar de la sexualidad y de cómo vivirla con intensidad, recordad que el sexo es uno de los  motores del mundo y sin él obviamente ni seríamos ni la mitad de felices de lo que somos.

El sexo siempre mantiene viva nuestra llama interior y muchos son los que preparan ansiosos sus citas y encuentros aunque luego no salgan todo lo bien que se esperaba, pero de momento nadie te quita esa ilusión de tener un encuentro íntimo con la persona que te gusta y realmente te excita.

Vivir tu sexualidad correcta y plácidamente requiere su tiempo y sobretodo no tener ataduras de ningún tipo, no nos estamos refiriendo a que tienes que estar soltero porque en pareja de hecho se es más feliz sexualmente hablando, lo que queremos deciros es que no debéis tener ataduras morales ni prejuicios y esto quiere decir que tenéis que ser sinceros con vuestra pareja si queréis progresar en este sentido.

Pongamos un ejemplo, seguro que la mayoría de los que estáis aquí estáis deseando quedaros solos en casa y que vuestra pareja o mujer no esté para conectar el ordenador y ver esos videos porno que tan cachondos os ponen, ¿me equivoco?, seguro que no… pues si en lugar de consumir pornografía en la penumbra de vuestra habitación con el corazón en la boca por si os pillan compartieseis esa afición con vuestra pareja, es posible que vuestras relaciones sexuales mejoraran enormemente y si no, es tan fácil como hacer la prueba.

De acuerdo, ir de golpe y porrazo a tu señora y decirle que te encanta ver videos xxx pues como que no, pero para eso está la psicología y con tiempo y mucho tacto es posible hacerle entender que queréis compartir más cosas con ella y que no queréis caer en la rutina de pareja porque pensáis que puede ser contraproducente a la larga. Obviamente a todo esto tienen que acompañarles palabras de amor y cariño sinceras para hacerle ver que es por el bien de los dos, no solo el tuyo.

No es necesario tampoco ir a un club de intercambio de parejas o meter en vuestra cama a una tercera persona, vosotros solos os sobráis y os bastáis para, por ejemplo, daros un baño caliente en el jacuzzi de un hotel, probar posturas nuevas, follar con la luz encendida, descubrir si el sexo anal es tan placentero como dicen o empezar a practicar más asiduamente el sexo oral pero con final feliz, ya me entendéis…

Tenéis muchas opciones en la palma de vuestra mano, pero si os quedáis de brazos cruzados y vuestros pensamientos no afloran fuera, me temo que seréis “uno más” y vuestra vida seguirá inmersa en la monotonía, la rutina y el hastío.