¿Cuándo
y cómo se crea la Asociación
Profesional Española de Terapeutas
Ocupacionales. APETO? ¿Cuál
ha sido su trayectoria?
Lo que conocemos
hoy en día como APETO (Asociación
Profesional Española de Terapeutas
Ocupacionales), se constituyó el
18 de Abril de 1967 como A.E.T.O. (Asociación
Cultural de Terapeutas Ocupacionales).
Un grupo de personas
encabezado por D. Fernando José López
Abad como primer presidente de esta asociación
ubicada en la Puerta del Sol, comienza su
andadura con la ilusión por delante
y la idea de fomentar el desarrollo de una
profesión poco conocida en ese momento.
A este primer presidente, se fueron uniendo
otra serie de personas que formaban la junta
directiva: presidente, vicepresidenta, secretario,
tesorero y vocales.
Terapeutas Ocupacionales hoy en día
de renombre, algunos en activo y otros que
ya no están, profesores actuales
de Universidades…, que de manera desinteresada,
comenzaron el viaje, que hoy disfrutamos
y que seguimos elaborando.
El 7 de Noviembre
de 1987 se aprueban los estatutos de la
Apeto, constituyendo la nueva asociación
conocida ahora como A.P.E.T.O. En el año
88 inicia su recorrido la Revista Informativa
de Apeto dado que además es uno de
los requisitos para pertenecer a la WOFT.
Primeramente el nombre que adopta es: “Terapia
Ocupacional. Boletín Informativo
de la Asociación Profesional Española
de Terapeutas Ocupacionales”, para
después llamarse: “Terapia
Ocupacional. Revista Informativa de la Apeto”
y en la actualidad: “Revista Informativa
de la Apeto”, con dos ediciones de
carácter general (abril y septiembre),
más un monográfico o especial
dedicado a un campo de aplicación
a la finalización del año.
Ana Vicente Cintero,
actual presidenta de la Asociación,
inicia su camino en el año 1988,
con personas que empezaron y otras a las
que les dieron su relevo, con igual iniciativa
y la misma ilusión.
Desde
su origen, Apeto ha luchado por conseguir
que la Terapia Ocupacional, ocupe el lugar
que merece. Diplomatura Universitaria y,
además, regulada como profesión
sanitaria en la Ley 44/2003 del 21 de Noviembre.
Apeto es nombrado
miembro activo de la World Federation of
Occupational Therapist (W.O.F.T) desde 1972
y miembro fundador de la Council of Occupational
Therapist for the European Countries (C.O.T.E.C)
desde su creación en 1982.
Nuestra profesión
socio-sanitaria, que a través de
la valoración de las capacidades
y problemas físicos, psíquicos,
sensoriales y sociales del individuo pretende,
con un adecuado tratamiento, capacitarle
para alcanzar el mayor grado de independencia
posible en su vida diaria, contribuyendo
a la recuperación de su enfermedad
y/o facilitando la adaptación a su
discapacidad.
Los Terapeutas
Ocupacionales, estamos capacitados para
la evaluación y detección
de las necesidades específicas de
la persona, en el desarrollo de las actividades
básicas e instrumentales de la vida
diaria, adaptaciones y ayudas técnicas,
y por consiguiente de la propuesta de objetivos,
estrategias y medidas necesarias para fomentar
la mayor y mejor calidad de vida de la persona
afectada.
¿Cuál
es actualmente la estructura de APETO?,
¿Qué acciones lleváis
a cabo?
Apeto es una asociación
profesional sin ánimo de lucro, que
se organiza a través de una junta
directiva. Su representación es de
aproximadamente seiscientos socios a nivel
nacional e internacional, que ejercen su
derecho a la participación y toma
de decisiones a través de la asamblea
general de socios y de colaboradores puntuales
o estables con la junta directiva.
En la actualidad, y siguiendo el modelo
de quienes comenzaron de manera desinteresada,
la junta directiva está formada por
nueve personas, la presidenta Ana Vicente
y la vicepresidenta Mª Teresa Catalán,
secretario Daniel Emerich, tesorero José
Humanes y las vocalías de: internacional
con Cristina Labrador, información
y difusión con Katya López,
prensa Ana Abad, página Web con José
Humanes, docencia con Esther Segura y trabajo
con Miguel Gómez.
Las acciones que
se llevan a cabo son las del desarrollo
y difusión de la Terapia Ocupacional
y por consiguiente todo lo que esto puede
englobar. Se realizan eventos, jornadas,
cursos, sesiones clínicas, revistas
informativas y monográficos, temarios
de oposición, difusión en
web, intrusismo, representación legal
con asesoría jurídica, servicio
de biblioteca….
Apeto se encarga igualmente de dar a conocer
la Terapia Ocupacional en los ámbitos
menos conocidos, en organismos oficiales,
en contraste externo de documentos sobre
nuestros campos de actuación, reuniones
internacionales, convergencia de la titulación,
Ley de Dependencia, etc… Y por supuesto,
al apoyo hacia los socios en todo aquello
que requieran.
Este año
2007, celebramos el 40 Aniversario de la
Asociación, por lo que se pretende
realizar eventos y jornadas especiales para
tratar de reunir al mayor número
de socios y simpatizantes y agradecer a
todas aquellas personas e instituciones
que han hecho posible esta conmemoración.
En el ámbito de la Salud
Mental, ¿en qué medida y cómo
ha colaborado APETO en el desarrollo de
la misma?, ¿hay censo de los TTOO
trabajando en ello?
APETO trata de
apoyar la labor de los Terapeutas Ocupacionales,
con independencia de su campo de aplicación.
En este sentido, la Salud Mental forma parte
nuclear de este apoyo.
En todas las jornadas, sesiones clínicas,
cursos, revista, etc, que se llevan a cabo
desde Apeto, se incluyen el trabajo diario
de los profesionales, en el que tienen cabida
los correspondientes a salud mental.
Trabajo desde los diferentes recursos de
atención a población con enfermedad
mental en agudos y crónicos, perspectivas
diferentes, experiencias clínicas,
casos prácticos…para tratar
de ofrecer el papel relevante de la Terapia
Ocupacional dentro de este campo.
Igualmente la Revista Informativa de la
Apeto, es un medio para difundir la labor
del Terapeuta. Dentro de las Revistas de
carácter general se incluye el trabajo
del T.O. en Salud Mental.
En 2001, se realizó un Especial Monográfico
dedicado a este campo, donde se trató
de recoger, el trabajo desde la Terapia
Ocupacional en los diferentes recursos asistenciales
y de rehabilitación en personas con
enfermedad mental. El monográfico,
consta de una introducción relativa
a la historia de la TO, marcos de intervención
y el trabajo específico en diferentes
recursos.
Fue el primer monográfico o especial
que se editó sobre este campo y a
pesar de que en las diferentes Revistas
de carácter general, se incluye el
trabajo en salud mental, desde Apeto, se
valora la posibilidad de editar una segunda
parte dedicado a ello.
Un grupo de profesionales
Terapeutas, sintieron la necesidad de formar
Comisiones Específicas para el desarrollo
de la Terapia Ocupacional. La Comisión
de Investigación en Prisiones es
un grupo de trabajo que surgió inicialmente
de la formación de diferentes comisiones
de trabajo para el desarrollo de la T.O.
(CODETO). Tras la disolución de la
misma, otras personas y algunas de las que
estaban, han seguido trabajando en la misma
línea, con el objetivo de impulsar
el desarrollo del TO dentro del medio penitenciario.
La forman en la actualidad cinco personas:
Myriam Ruiz, José V. García,
Esther García, Verónica Censor
y Montse Rincón, aunque permanece
abierto a nuevas incorporaciones.
Su trabajo se centra también en campos
de aplicación como Geriatría,
Penitenciario y Salud Mental. Tratan de
ser una fuente de investigación,
encaminada a la conceptualización
y fundamentación teórica de
nuestra profesión, para su aplicación
práctica. Desde Apeto se estimo la
necesidad de apoyar la labor de estos profesionales
con aquello que necesitaran, desde la propia
infraestructura logística como de
otra índole. A su vez, ellos proporcionan
colaboraciones en sesiones clínicas,
artículos para la Revista…
No consta un censo
específico sobre el número
de profesionales trabajando en los diferentes
dispositivos a nivel nacional e internacional.
Dada la importancia que adquiere la Terapia
Ocupacional, en cada recurso de nueva apertura,
se adjudica la labor del Terapeuta. Se asume
la labor de dirección en el diplomado
en Terapia Ocupacional, en algunos de los
recursos.
¿Cuál
ha sido la evolución de los tratamientos
ocupacionales en las personas con enfermedad
mental en relación a los avances
científicos y metodológicos?
Desde que se fundó
la Nacional Society for the Promotion of
Occupational Therapy (NSPOT), constituida
por cinco miembros y conocida hoy como AOTA
(American Occupational Therapist Association),
se marcaba la idea fundamental del valor
terapéutico de las ocupacionales,
en 1917.
Uno de estos fundadores William Rush Dunton,
llamado el “padre” de la Terapia
Ocupacional, psiquiatra, destacaba el valor
de la ocupación. Fue él quién
propuso que la TO, representara una continuación
del enfoque llamado “tratamiento moral”
de las personas con Enfermedad Mental. Este
enfoque proponía un tratamiento que
iba más allá de lo puramente
farmacológico o médico.
Eleanor Clarke Slagle otra de las fundadoras,
Trabajadora Social y considerada la “madre”
de la Terapia Ocupacional, hacía
el mismo hincapié hacia el valor
terapéutico de la ocupación.
Trabajando en la Philips Clinic, implantó
el entrenamiento en hábitos (Slagle,
1924) como forma de estructurar la participación
en ocupaciones de las personas con Enfermedad
Mental Grave.
Otro de los fundadores, Barton, arquitecto
y que por su experiencia vital, supo de
la ocupación, creó la Consolation
House, escuela taller y oficina vocacional.
Las “personas participaban de ocupaciones
para fortalecer sus cuerpos, aclarar sus
mentes y descubrir una vida nueva después
de la recuperación” (Barton,
1920).
Jonson 1920, ex maestra de artes y artesanías,
abogaba porque la artesanía manual
fuera utilizada como modo de ayudar a los
pacientes a “recuperar autoconfianza,
reorientar sus pensamientos y fortalecer
sus cuerpos mediante el uso del ejercicio
físico”.
Kidner, 1925, arquitecto, defensor de las
ocupaciones en rehabilitación prevocacional.
Creó el “taller preindustrial”
como forma de que los soldados convalecientes
volvieran al trabajo o adquirieran una nueva
profesión.
En el s. XIX se origina en Europa, como
tratamiento moral. Philipp Pinel en 1809,
propone la revolución moral para
reemplazar la idea de que las personas con
Enfermedad Mental, resultaban “peligrosas
e incurables” y que debían
ser recluídas, por un enfoque humanista
de amabilidad y régimen de vida diaria
con ocupaciones creativas y recreativas
para restablecer la salud mental.
Adolph Meyer 1922, profesor
de psiquiatría y mentor de Dunton
y Slagle, tomó las ideas del tratamiento
moral, para crear su propia filosofía
de la Terapia Ocupacional. Tenía
la idea de que la Enfermedad Mental era
fundamentalmente un problema de adaptación,
de deterioro de los hábitos y de
falta de equilibrio entre trabajo y ocio.
Después de la I Guerra Mundial, el
desarrollo de la TO, fue relativamente lento,
hasta que a partir de la II Guerra Mundial
en 1941, el enfoque de la TO, cambió
desde las artesanías, fabricación
de canastas y tejidos, hasta ocupaciones
más funcionales y relacionadas con
trabajos como la carpintería. Se
necesitaban terapeutas ocupacionales, para
cubrir las necesidades de la población.
La Terapia Ocupacional, adopta dos especialidades
diferentes: discapacidades físicas
y disfunción psicosocial. Para poder
establecer científica para la práctica
psiquiátrica, se propuso alinear
la TO con la Teoría Psicoanalítica.
Pero sin embargo, el movimiento de desistitucionalización
de las décadas de los 60 y 70, conduce
al cierre de los hospitales estatales, apertura
de centros comunitarios de salud mental
y de enfoque de tratamiento en el medio.
Reilly en 1960, hablaba de que “el
hombre, a través del uso de sus manos,
puede influir en el estado de su propia
salud”.Yerxa 1967, criticaba la visión
que se tenía sobre que el paciente,
fuera considerado en tratamiento, en términos
de diagnóstico específico
y no como algo holístico y por tanto
influenciable por más variables.
Surge entonces el conflicto entre dos paradigmas:
paradigma médico científico
y del tratamiento moral desde un punto de
vista humanista y holístico de la
persona (Kielhofner y Burke, 1977). Se instaba
a la profesión a tender un puente
entre las dos perspectivas y practicar tanto
el arte como la ciencia de la Terapia Ocupacional.
“La Terapia Ocupacional es arte y
ciencia, nuestra filosofía de intervención
está basada en el paciente, contemplado
de forma holística, donde la ocupación
significativa constituye el corazón
de la intervención.
La ocupación significativa, es un
frágil equilibrio ocupacional donde
las necesidades, el potencial y el espíritu
de la persona confluyen” (Kronenberg,
Simó Algado, Pollard, “TO sin
Fronteras, Aprendiendo del espíritu
de supervivientes”, 2007)
Reilly
1969 y colaboradores, presentaron el comportamiento
ocupacional como una construcción
teórica para explicar la ocupación
a través de su énfasis en
roles ocupacionales, la adaptación
humana, la competencia y el trabajo y el
juego. Más adelante el Modelo de
Ocupación Humana (MOHO, Kielhofner)
y Burke, agregaron a lo anterior, las dimensiones
de motivación y la influencia del
ambiente en el comportamiento ocupacional
(Kielhofner, 1997). Otras construcciones
teóricas centradas en la ocupación
que se propusieron, son la Ecología
del Desempeño humano (Dum Brown Mc
Guigan, 1994) y la Adaptación Ocupacional
(Schkade Schultz, 1992).
Dentro de las áreas de la práctica
se desarrollaron varios modelos teóricos,
como la Integración Sensorial (Ayres,
1972), el Tratamiento del Desarrollo Neurológico
(Bobath, 1980) y las Discapacidades Cognitivas
(Allen, 1985).
En España el proceso de la Reforma
Psiquiátrica si inicia con retraso
en comparación a otros países.
Los cambios más significativos se
centraron entre las décadas de los
40 y los 60, pero en España no llegan
hasta los años 80.
Las leyes de Beneficiencia
de 1822 y 1849 establecen las bases de la
organización de los hospitales psiquiátricos,
su separación de la asistencia sanitaria
general y la ubicación fuera de los
núcleos urbanos. En un Real Decreto
de 1885 se regula el internamiento, para
distinguir la hospitalización urgente
y la definitiva, además de la necesidad
de autorización judicial.
En 1877, el Padre Menni abrió en
Ciempozuelos, Madrid, un hospital psiquiátrico
en el que ingresaban los enfermos de Madrid,
se trabajaba la ergoterapia. A comienzos
del siglo XX la situación de los
“manicomios” resulta bastante
deplorable. Estos suelen ser la mayor parte,
dependientes de órdenes religiosas
y de las diputaciones provinciales.
En 1924 se organiza en España, la
Asociación Española de Neuropsiquiatras
y en 1927, la Liga de Higiene Mental. En
1931 se elimina la reclusión definitiva
y se da mayor importancia a los juicios
médicos, frente a los judiciales
en los ingresos. La II República
resulta impulsora en los cambios de tratamiento,
pero no es hasta la Guerra Civil y la Dictadura,
en donde todo se acaba.
A partir de aquí
se vuelve a la red de hospitales psiquiátricos
y en 1971 se crea la Coordinadora de Psiquiatría
en busca de una psiquiatría comunitaria.
Una serie de movimientos sociales dio lugar
a procesos claves para entender la intervención
en enfermedad mental, estos fueron, la Reforma
del Código Civil en 1983, el Informe
de la Comisión Ministerial para la
Reforma Psiquiátrica en 1985 y la
Ley General de Sanidad de 1986.Esta Ley
en su capitulo tercero en el artículo
veinte, habla de equiparar la atención
de la persona con enfermedad mental a cualquier
otro tipo de patología, que requieran
servicios sanitarios y sociales. Se contempla
la Rehabilitación Psicosocial. Fue
sobre esta época cuando comienza
la Terapia Ocupacional en Salud Mental ejerce
un gran impulso que incluso sirve de modelo
en otros campos aún no tan desarrollados,
como la Geriatría o por desarrollar
como la intervención en las Unidades
de Desintoxicación.
La Reforma Psiquiátrica
en España se ha ido conformando de
manera desigual en las diferentes Comunidades
Autónomas.
En la Comunidad
de Madrid, por ejemplo, se inicia un Programa
de Atención a personas con Enfermedad
Mental que se transforma en el P.A.S.P.E.M.C.G.
(Plan de Atención Social a personas
con Enfermedad Mental Grave y Crónica)
2003 a 2008, dependiente de la Consejería
de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad
de Madrid.
La red de atención
psiquiátrica y salud mental en la
Comunidad de Madrid, aumenta de dispositivos
que tienen que ver con rehabilitación
psicosocial, laboral, equipos de apoyo socio-comunitario,
centros de día, residenciales, unidades
de día, hospitalización breve,
unidades de hospitalización larga,
centros de salud mental, intervención
con personas con enfermedad mental sin hogar,
asociaciones…. La figura del Terapeuta
Ocupacional cada vez es más relevante.
Las
Áreas de Conocimiento recogidas en
el Libro Blanco de Terapia Ocupacional,
resultan ser un gran número de Competencias
Específicas del Terapeuta Ocupacional,
algunas como:
- Conocimientos
y capacidad para aplicar la teoría
y la práctica de Terapia Ocupacional.
-
Conocimientos y capacidad para aplicar
fisicopatología, psicología,
psicopatología, psiquiatría,
sociología, pedagogía, patología
médica, gerontología y geriatría,
pediatría, medicina preventiva
y salud publica, patología quirúrgica,
técnicas ortoprotésicas,
etc…aplicado todo ello, en el contexto
específico de Terapia Ocupacional.
- Capacidad
para reconocer e interpretar signos de
función-disfunción de la
persona en valoración y diagnóstico
ocupacional.
-
Capacidad para emprender valoraciones
apropiadas y sistemáticas en las
áreas de desempeño ocupacional
(autocuidado, productividad y ocio y tiempo
libre) utilizando las herramientas y marcos
adecuados para cada caso, teniendo en
cuenta los factores físicos, sociales,
culturales, psicológicos, espirituales
y ambientales relevantes.
- Capacidad
para responder a las necesidades del paciente
evaluando, planificando y desarrollando
los programas individualizados más
apropiados junto a la persona y su entorno,
sus cuidadores y familias y otros profesionales.
Desde los principios fundamentales de la
Terapia Ocupacional, ¿qué
posibles necesidades percibís que
deben abordarse en las personas con enfermedad
mental?
La necesidad principal
es la del reconocimiento de los derechos
fundamentales a sentirse: personas. Derecho
a ser tratados como tales iguales a aquellos
que tengan otro tipo de patologías
o dificultades, personas “con”…
alejadas de la idea del “soy”.
Este trato digno desde todas las vías
sociales, asistenciales, rehabilitadoras,
profesionales, familiares, de comunicación,
movimientos sociales, etc. Son muchas las
ocasiones en las que se acerca una visión
de la persona como “incapaz”
y “peligroso”, fuera de la visión
real de las capacidades y necesidades de
la población.
Ojalá no fueran necesarias campañas
contra la estigmatización, señal
de que el tipo de sociedad resulta inclusiva.
Fomento de las posibilidades de reinserción,
de inclusión en el funcionamiento
social, de utilización de recursos,
alejamiento de roles meramente asistenciales
y dar paso al fomento de una mayor autonomía
en todos los sentidos.
La idea principal
es la de facilitar la capacitación
y validación de la persona.
Desde
Apeto, queremos agradecer y felicitar la
iniciativa de Oscar Sánchez y Daniel
Sánchez en la creación de
la página web www.psicosocialart.es
. Animarles, apoyarles y dispensar toda
la colaboración que sea necesaria,
para el bien común de la Terapia
Ocupacional en Enfermedad Mental.
Junta
Directiva de Apeto, Julio de 2007
Muchas
Gracias a APETO por vuestra colaboración |